El Gobierno informó este martes que las deficiencias en la calidad de algunos combustibles tienen su origen en residuos acumulados y en procesos inadecuados de la anterior administración del MAS, y no en la gasolina que actualmente se importa y distribuye en el país.
Así lo explicaron el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli; el presidente de YPFB, Yussef Akly; y la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Margot Ayala, durante una conferencia conjunta.
Medinaceli señaló que, a 88 días de gestión, el país logró estabilizar la producción de gasolina y diésel, el tipo de cambio y alcanzar un superávit fiscal tras varios años de déficit, logros que —remarcó— no responden a una sola medida, sino al respaldo social a las políticas económicas. Sin embargo, admitió que surgieron dudas sobre la calidad del combustible en algunas regiones, lo que obligó a una investigación técnica más profunda.
Para explicar el problema de manera sencilla, el ministro usó un ejemplo doméstico: comparó la situación con una cocina donde durante años se reutilizó el aceite para freír. Aunque luego se compre aceite nuevo y de buena calidad, al mezclarlo en el mismo recipiente quedan restos del aceite viejo que terminan afectando el resultado final.
“Eso es lo que pasó con el combustible: la gasolina nueva cumple las especificaciones, el etanol también, pero al mezclarse en tanques que arrastraban residuos de la anterior gestión, se generaron problemas”, explicó.
El titular de Hidrocarburos indicó que el inconveniente no se detectó de inmediato porque los análisis habituales de calidad daban resultados normales. Fue necesario realizar pruebas adicionales, más especializadas, similares —dijo— a cuando un paciente requiere exámenes más complejos porque los estudios básicos no explican el dolor persistente.
Mezcla en tanques
En esa línea, el presidente de YPFB, Yussef Akly, detalló que durante dos semanas se realizó una revisión minuciosa de toda la cadena de abastecimiento: desde el ingreso del combustible por puertos o vía terrestre, pasando por tanques de recepción y almacenaje, hasta cisternas, ductos y plantas.
Explicó que el sistema heredado presentaba deficiencias históricas en el manejo de tanques, agravadas por años de desabastecimiento, lo que generó acumulación de residuos.
Akly precisó que el problema se identificó cuando se detectaron componentes como manganeso y goma en combustibles residuales antiguos, elementos que no se miden en los controles estándar y que requieren laboratorios especializados. Estos residuos alteraron la mezcla final de la gasolina con etanol, afectando su desempeño en algunos motores, especialmente en zonas puntuales del país.
Como medida correctiva, YPFB anunció la reducción temporal de la proporción de etanol y la incorporación de combustible de mayor calidad, además de un cambio clave en el proceso: la mezcla ya no se realizará en tanques, sino directamente en las refinerías, cerrando así cualquier riesgo de contaminación residual. “Este problema no debería repetirse de aquí en adelante”, aseguró Akly.
Pruebas y control
Por su parte, la directora de la ANH, Margot Ayala, informó que la entidad ha tomado 260 muestras de combustibles a nivel nacional, pese a contar solo con tres laboratorios móviles en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Explicó que la ANH no dispone de un laboratorio propio que permita un análisis completo, por lo que se trabaja en un convenio con YPFB Refinación, que cuenta con el único laboratorio certificado para evaluaciones integrales.
Ayala también anunció que este jueves 5 de febrero una delegación oficial viajará a Paraguay para verificar la calidad del combustible importado desde origen. A esta inspección fueron invitados representantes de los choferes y otros sectores interesados. Paralelamente, se intensificaron los controles en plantas de almacenaje y se revisan certificados de calidad tanto de YPFB como de importadores privados.
Las autoridades coincidieron en que el problema no es de alcance nacional y se concentró en zonas específicas donde se realizaron mezclas en tanques con residuos antiguos. Aseguraron que los ajustes ya están en marcha y que los resultados de las nuevas evaluaciones serán comunicados de manera transparente a la población.
El Deber





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