Dos hombres fueron asesinados durante la madrugada de este domingo en hechos distintos registrados en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz. Entre las víctimas se encuentra Rodrigo Oliveira Zeballos, hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de ese municipio, quien habría sido atacado dentro de su vivienda mientras dormía.
De acuerdo con los reportes preliminares, dos hombres armados ingresaron al domicilio de Oliveira, ubicado en el barrio Pueblo Nuevo, y le dispararon. El hecho es investigado por la Policía, que busca establecer las circunstancias del ataque, el móvil y la identidad de los responsables.
Oliveira administraba presuntamente varias estancias ganaderas de su hermano. Sus allegados lo describieron como una persona tranquila, por lo que expresaron su sorpresa y consternación ante el crimen.
La víctima era de ascendencia brasileña y había nacido en Bolivia. Sus restos serán trasladados a San José de Chiquitos, donde está previsto que reciba sepultura.
Otro joven fue ejecutado en el barrio Guapasal
El segundo hecho ocurrió en el barrio Guapasal, donde fue encontrado sin vida Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años.
Según la denuncia inicial, seis hombres encapuchados y armados ingresaron al domicilio de la víctima preguntando por una persona identificada como “Camacho”, propietario de un vehículo rojo, y por una supuesta carga de droga.
Los sujetos habrían maniatado a los padres y al joven. Posteriormente, realizaron una videollamada para confirmar la identidad de Gabriel y le dispararon en varias ocasiones antes de escapar con teléfonos celulares.
Durante el procesamiento de la escena, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) colectó 21 casquillos calibre 9 milímetros, que fueron puestos bajo cadena de custodia para las pericias correspondientes.
Investigan si existe alguna relación entre ambos casos
Los cuerpos de las víctimas ingresaron durante la madrugada a la morgue del Hospital Municipal Dr. Julio Manuel Aramayo, en San Ignacio de Velasco. Ambos presentaban heridas provocadas aparentemente por impactos de arma de fuego.
La Policía Boliviana inició las investigaciones para esclarecer los dos crímenes y determinar si existe alguna relación entre ellos. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente que los ataques hayan sido ejecutados por sicarios, ni que ambos hechos estén vinculados.
Los investigadores también deberán establecer si las víctimas tenían algún tipo de relación con actividades ilícitas o si los asesinatos responden a otros móviles. Mientras avanzan las pesquisas, los familiares esperan que se identifique y capture a los responsables.
El Deber






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