Dos asesinatos registrados con apenas unos minutos de diferencia sacudieron durante la madrugada de este domingo al municipio de San Ignacio de Velasco, Santa Cruz. El comandante departamental de la Policía, Edson Fernández, informó que las primeras pesquisas apuntan a que ambos hechos estarían vinculados con actividades relacionadas con el narcotráfico y, en uno de los casos, con un posible ajuste de cuentas entre integrantes de la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC).
Fernández explicó que el primer crimen ocurrió aproximadamente a la 01:30, cuando Rodrigo Oliveira Zeballos, hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, fue asesinado. Según el jefe policial, en una primera revisión de las bases de datos no se encontraron antecedentes registrados a nombre de la víctima.
“Sabemos que son temas vinculados al narcotráfico”, afirmó Fernández al referirse a los hechos investigados en San Ignacio.
Aproximadamente 15 minutos después, la Policía recibió información sobre el hallazgo de un segundo hombre sin vida dentro de un inmueble. Inicialmente se manejó que tenía 18 años, pero posteriormente se confirmó que la víctima tenía 22 años y que fue identificada como Gabriel Posiabo Fernández.
Policía apunta a una facción criminal
De acuerdo con la información preliminar proporcionada por el comandante, los investigadores manejan la hipótesis de que el joven de 22 años sería integrante de una facción criminal y que su asesinato podría estar relacionado con un ajuste de cuentas por actividades ilícitas.
Fernández señaló que, en primera instancia, la información policial apunta a que la víctima y los sicarios son integrante del Primer Comando de la Capital (PCC), aunque aclaró que las investigaciones continúan y que los equipos desplazados en San Ignacio trabajan para establecer con precisión el móvil de ambos asesinatos.
“Lamentablemente se ha segado la vida de una persona de 36 años y, 15 minutos después, se encuentra en un inmueble a un joven de 22 años”, señaló.
Consultado sobre la versión de que los atacantes habrían realizado una videollamada antes de ejecutar al joven, el comandante explicó que este tipo de acciones pueden estar relacionadas con las disputas internas entre facciones criminales.
Según Fernández, estos grupos utilizan sus canales de comunicación para difundir información sobre hechos violentos con el objetivo de amedrentar a sus rivales.
El jefe policial evitó, sin embargo, entregar mayores detalles que puedan generar alarma entre la población y remarcó que se trata de dinámicas vinculadas a organizaciones dedicadas a actividades ilícitas.
La versión sobre la videollamada deberá ser corroborada por los investigadores mediante la revisión de los teléfonos celulares y otros elementos colectados durante las pesquisas.
Refuerzan los operativos en la zona fronteriza
Fernández aseguró que la Policía desplegó personal especializado en San Ignacio de Velasco para esclarecer los dos crímenes y anunció un refuerzo de las operaciones dentro del denominado Plan Frontera Segura.“Estamos en una coordinación constante con nuestros mandos superiores y van a tener resultados positivos”, afirmó.
Los investigadores trabajan ahora en la reconstrucción de ambos hechos, la identificación de los autores materiales y la determinación de posibles vínculos entre las víctimas y organizaciones criminales que operan en la zona fronteriza.
Hasta el momento, la Policía sostiene estas hipótesis como parte de una investigación en curso y será el avance de las pesquisas el que determine si ambos asesinatos estuvieron efectivamente relacionados con el narcotráfico o con una disputa entre facciones criminales.
El Deber






Deja una respuesta